Bueno, tras zamparnos unas pizzas, pero ojo, sin haber pimplado, ponemos encima de la mesa nuestras miserias recurrentes en materia de "adelgazamiento".
Nos emocionamos y nos ponemos a firmar a diestro y siniestro contratos que nos comprometen en la lucha contra el mal tipo.
¡En la que me he metido! ¡Qué fácil hacerlo con la barriguita llena!
En fin, tal y como he prometido al resto de "implicados" mañana por la mañana me peso y lo que es más, lo cuento aquí.
miércoles, 1 de agosto de 2007
Quién me habría mandado a mí.....
Publicado por
César Arriaga
en
13:58
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario